Julio Iglesias se nos ha casado en agosto y por su apellido (o sea, por la Iglesia) en una boda sorpresa en Marbella. Todos pendientes de la gran boda griega de Nicolás y Tatiana, y resulta que un día antes, el martes 24, Julio Iglesias y Miranda Rijnsburger estaban celebrando la que ya podría ser calificada como «su pequeña boda malagueña».
Pequeña, sí, porque fue secreta y muy discreta. Sólo acudieron los novios (faltaría más), sus cinco hijos y, como testigos, los guardeses de la finca que tiene en Ojén (¿se fía más Julio del servicio que de sus amigos? Parece que sí). Total, que en la parroquia Virgen del Carmen de Marbella casi había más sacerdotes que fieles a la hora de la boda: tres curas concelebraron la misa.
Julio Iglesias se casa por sorpresa con Miranda Rijnsburger. Julio Iglesias se nos ha casado por fin y lo ha hecho con la madre de sus últimos cinco hijos, Miranda Rijnsburger, una holandesa veinte años más joven, bella, rubia y dulce como la miel, que responde perfectamente, aunque en versión nórdica, al patrón de 'geisha' maternal y discreta; ese tipo de mujer que a menudo encandila y complementa a los hombres de ego interminable. «Miranda me da alas» ha declarado Julio Iglesias. Y, claro, si eso es así, se comprende que no la quiera perder, pues a ciertas edades conviene tener siempre a mano una bebida isotónica. Julio además ya no es el que era. Se ha quitado del ligue fácil y ahora vive sólo para su familia... (¿con 66 tacos? ¡A la fuerza ahorcan!). Así que Miranda, que en veinte años le ha debido de aguantar bastante, debe de estar proclamando ahora mismo: ¡Viva la resistencia pasiva! Porque ella no habrá sido la primera mujer en la vida de Julio... Pero parece que va a ser la última.
Las fotos de la boda secreta de Julio Iglesias Pronto veremos las fotos de la exclusiva de este sencillo enlace, que se va a dar de codazos en cierta revista con la ampulosidad del de Nicolás de Grecia. Las bodas sorpresa parecen ser la última tendencia del verano. Empezaron Penélope y Bardem, continuó Jude Law y ahora se apunta también Julio Iglesias, que acaba de jurarle a Miranda Rijnsburger amor eterno de tapadillo (ni que fuera una boda de penalti), en la riqueza y en la riqueza (lo contrario aquí ni se contempla). Y, parafraseando el lema favorito del cantante: En la salud y en la disciplina. Amén. Y ojalá les dure muchos años.
